¿Puede la Inteligencia Artificial ayudar al PM a manejar stakeholders difíciles?
Y aunque esa frase
suena a cliché, los datos la respaldan.
Diversos estudios lo
confirman. El Project Management Institute (PMI), en su informe Pulse
of the Profession® 2023: Power Skills, Redefining Project Success, destaca
que las organizaciones que priorizan habilidades de comunicación y liderazgo
obtienen mejores resultados y reducen significativamente la pérdida de valor en
proyectos.
En la misma línea, el CHAOS Report 2015 del Standish Group señala que los principales factores de fracaso no están relacionados con la tecnología, sino con:
- falta de involucramiento del usuario
- expectativas mal gestionadas
- debilidades en la comunicación
- apoyo ejecutivo insuficiente
La virtualidad
empeoró el problema
Aquí aparece una
variable nueva que muchos siguen subestimando: la virtualidad.
Estudios de McKinsey
& Company, como The Future of Work After COVID-19 (2021) y The
State of Organizations 2023, muestran que el trabajo híbrido ha reducido la
capacidad de detectar señales sociales y emocionales en entornos remotos. La
interacción digital elimina microseñales clave: cambios de tono, incomodidad,
resistencia pasiva o tensiones emergentes.
Hoy:
- se habla más
- se escribe más
- se reúne más
pero se entiende
menos.
Y todo ocurre en un
contexto de mayor complejidad y velocidad de decisión.
El PM como “super
negociador”: una expectativa poco realista
Al Project Manager moderno
se le exige:
- gestionar alcance, costos y cronograma
- coordinar equipos distribuidos
- responder a la presión del negocio
- y además… ser un negociador experto,
mediador emocional y lector de personas
Todos hemos visto:
- proyectos que empiezan bien y terminan en
conflicto abierto con el cliente
- proyectos que arrancan mal pero donde el
PM “encanta” al stakeholder y los salva
- proyectos con indicadores en verde… pero
sin satisfacción real del negocio
Una pregunta
incómoda
Si medimos:
- avance
- costos
- riesgos
- calidad
¿por qué seguimos dejando la gestión de la
comunicación crítica únicamente al criterio humano, sin apoyo sistemático?
Aquí es donde la Inteligencia
Artificial deja de ser moda y se vuelve herramienta estratégica.
El asistente de IA
como apoyo a la gestión de la comunicación
Un asistente de IA
aplicado a la gestión de proyectos podría:
- analizar tono de voz en reuniones
virtuales
- interpretar gestos, pausas, cambios de
ritmo o tensión
- detectar patrones de fricción recurrentes
- alertar sobre señales tempranas de
conflicto
- sugerir ajustes en el discurso, el
enfoque o el momento de intervención
No para la micro
gestión de personas, sino para dar feedback en tiempo real.
Herramientas que ya
existen
Lo que planteo no es ciencia ficción. Se
enmarca en lo que hoy se denomina análisis emocional aplicado a la comunicación
organizacional.Existen tecnologías
que ya trabajan partes de este problema:
- Affectiva (Emotion AI): análisis de expresiones faciales y
estados emocionales
- Microsoft Azure Cognitive Services (Face
& Speech): detección
de emociones y análisis de voz
- IBM Watson Tone Analyzer: interpretación del tono en lenguaje
escrito y hablado
- Plataformas de meeting analytics integrables con Zoom o Teams
El factor ético
Por supuesto, este
tipo de herramienta abre preguntas legítimas:
- ¿Se requerirá consentimiento explícito
para el análisis emocional?
- ¿Cómo se almacenarán esos datos?
- ¿Quién tendrá acceso?
- ¿Cómo se evitarán sesgos o
interpretaciones erróneas?
La implementación
responsable de este tipo de soluciones debería alinearse con marcos de
gobernanza de IA como la ISO/IEC 42001:2023, la primera norma internacional
para sistemas de gestión de Inteligencia Artificial.
Este artículo no
profundiza en ese marco —lo abordaremos en una siguiente publicación—, pero es
importante dejar claro que la evolución tecnológica debe ir acompañada de
responsabilidad organizacional.
Cierre
Quizás el verdadero
salto en project management no venga de mejores herramientas de planificación,
sino de mejores herramientas para entender a las personas en contextos
complejos.
Y tal vez ya sea hora
de aceptar que el factor humano no puede seguir siendo un acto de heroísmo
individual, sino una capacidad organizacional apoyada por inteligencia
artificial.
Referencias
Project
Management Institute (2023). Pulse of the Profession® 2023: Power Skills,
Redefining Project Success. PMI.
Standish
Group (2015). CHAOS Report 2015. The Standish Group International.
McKinsey
& Company (2021). The Future of Work After COVID-19.
McKinsey
& Company (2023). The State of Organizations 2023.
ISO/IEC
42001:2023. Artificial intelligence — Management system.

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